lunes, 26 de septiembre de 2016

CRISIS DE LACTANCIA A LOS DOS AÑOS

Y un día, sin más te das cuenta de que tu peque ya tiene dos años. Come de todo y duerme (casi siempre) sus horas. Empiezas a plantearte temas que habías dejado aparcados.

Por ejemplo: Dejar la lactancia. He seguido mi instinto y lo que dicta la OMS. Le he dado a mi peque 6 meses de LME y luego hasta los dos años combinándola con la AC. Podemos dejar el pecho. Pero...¿nos sentimos preparadas? Y sí hablo en plural.

Justo antes de cumplir los dos años, la peque entró en una crisis demandando la atención de mamá, la teti y sobre todo los mimos y cuidados. Era tal su obsesión que los días que estábamos juntas, no podía ni siquiera ir a hacer pipí sin que me siguiera cual perrito faldero. Y es que ya habíamos pasado una fase parecida. Al principio me lo tomé como un pequeño cambio, pensé que como se estaba haciendo más independiente en otros aspectos, demandaba más a mamá, para que yo viera que tampoco era tan independiente.

Entonces llegó el momento tetil. No me planteaba quitarle la teta hasta pasado el verano, pues ella cumple justo antes de las vacaciones. Pensé que era mejor pasar las vacaciones con la teti, aunque ir quitando alguna que otra toma. Problema : mi hija no tiene las tomas predefinidas. Ella mama cuando quiere y lo necesita. Le podía quitar la toma de la noche. Pero me parecía que esa toma era de relax y para domir, quitársela era dar un paso atrás en nuestro ritmo de sueño. Le podía quitar la de levantarse, pero con lo demandante que se encontraba era casi imposible. 

viernes, 23 de septiembre de 2016

COCINA: IOGOLINO LOS NUEVOS SABORES DE NESTLÉ

Hoy vengo a contaros algo sobre un paquete que me llegó el otro día a casa. ¡Que ilusión hace recibir paquetes sin saberlo! y es que gracias a ser supermami bloguera con Nestlé tiene estos pequeños detalles.

Dentro del paquete venía una variedad de yogures Iogolino para la peque de la casa, una gran variedad de sabores. Algunos de los de siempre y otros nuevos. Tanto de tarrina como bebibles y es que Nestlé está sacando unos productos sugerentes a la par que prácticos.
 

lunes, 19 de septiembre de 2016

PRIMERAS PALABAS: Y ENTONCES UN DÍA... SE LE SOLTÓ LA LENGUA

Pues sí, el día llegó. Y es que yo estaba como loca porque se le soltara un poco la lengua y empezara a chapurrear algunas palabras y que formara pequeñas frases. Por supuesto que desde hacía tiempo decía palabras sueltas como: mamá, papá, teti, hola, uno, dos, no (su palabra preferida),... Pero todavía no había hecho ese arranque para empezar a chapurrear y es que son momentos únicos y divertidos. 

Ahora si quiere algo sabe que tiene que pedirlo. Aunque ella no pide, ella manda. Ella te coge de la mano y te lleva hasta donde está aquello que más quiere, pero no llega. Yo siempre le digo: debes decirme qué quieres y entonces es cuando habla. "Mamá quero pata" (eso significa: mamá quiero patatas).

Otra cosa que tiene maravillada a sus abuelos es los ruidos de animales. Por supuesto que hace como los perros o los gatos (ladrido y maullido), pero como le gusta imitarlos, este verano se le ha enseñado a hacer muchos más: la rana, el mono, la vaca, el gallo, el caballo, la peppa (así dice ella cuando ve un cerdito), el elefante (moviendo el brazo en forma de trompa, por supuesto). También sonidos de no animales: campana y sirena y es que haciendo estas monerías hace que todo el mundo se enamore de ella.

Las palabras que más utiliza últimamente es:

viernes, 16 de septiembre de 2016

NUESTRA ADAPTACIÓN A LA GUARDERÍA

Una semana y un día. Eso es lo que nos separa del primer día de guardería de la peque de la casa a hoy.

¿Qué ha pasado en estos días? Pues sencillo. Que nos ha dado una lección a todos los adultos.
Una semana antes de empezar la guardería todos estábamos bastante nerviosos. El curso pasado no lo llevó nada bien (post aquí) y es que eso de separarse de sus abuelos no le gustó mucho. Solo iba tres horas por la tarde y tampoco interactuaba mucho con sus compañeros. Pero este año es diferente. Ahora va por las mañanas y se queda casi todo el día lectivo en la guardería. Unos días antes de empezar las clases tuve reunión con la que es su maestra. Y si os digo la verdad, ya todas las que conocía me gustaban y adoraba, pero conocí a este ángel que me dio paz y tranquilidad. De verdad, mil gracias por la paciencia, por el amor y la comprensión que todas tenéis hacia los más peques.

Ahora, al ir por la mañana papi la lleva cada día. Se levantan, juegan, desayunan, se visten y a la guardería. Dan un pequeño paseo de camino y cuando llega a la clase ni mu. El primer día lloró un poquito, nada, según su padre dos lágrimas cayeron por su carita, pero al rato se le había pasado. El problema es que se contagia de los otros niños que sí lloran más y es que la peque es muy solidaria. Al día siguiente, simplemente se cogió de la pierna de su padre, no quería que se fuera, pero en un despiste, cuando estaba jugando con la profe, él que ya se había despedido se marchó. Muchos padres, los primeros días se quedaban mucho más rato con ellos, pero nosotros decidimos que si ella estaba bien, no teníamos que ir alargando la agonia.

El viernes fuimos a buscarla el papi y yo y es que es el único día que puedo ir. Hablé con la profesora y me dijo que todo estaba estupendamente, que la peque se portaba fenomenal. Normalmente, cuando el papi se va, se queda 5 minutos al lado de la profe, donde va ella, la peque le sigue (ella y otros tres más), pero pronto ve algún juguete o algún amigo (sí, ya ha hecho algún amiguito con el que interactuar) y se va a jugar sin problema.
La comida le va a días. Sé que ayer había lentejas estofadas de primero y tortilla de patata y cebolla de segundo. Sabía que con el primero no habría problema y sí, la peque, según me contaron en 3 minutos se zampó el plato. En cambio con el segundo hubo más problema.
Lo que nos explicó la maestra es que Carlota come bien, pero va lenta. Ella se toma su tiempo y si os digo la verdad no es nada preocupante, mas que nada porque yo era así antes de que naciera ella (ahora como deprisa y corriendo, pero porque si no, no puedo estar con ella y comiendo ya que a mi me gusta la comida que esté caliente, no fría). También tengo una amiga que cuando quedamos el grupo a comer. Podemos estar veinte minutos esperando que acabe y es que ella se toma su tiempo :)

Interactua más con sus compañeros. Según me ha explicado mi medio limón, cada día al llegar a clase, hay un niño que pregunta por ella al entrar. Se sienta junto a ella y se ponen a jugar. Cuando me lo contó me emocioné y es que me gusta saber que se relaciona con los otros nenes de la clase, ya que el curso pasado no tenía mucho tiempo de interactuar con ellos y estaba algo más apartada. 

Así que así estamos. Una semana y un día y puedo decir que esta adaptación ha sido un visto y no visto. Es verdad que cuando sabe que papi se tiene que marchar, se coge a su pierna y no quiere soltarse, pero le explican que luego vendrán los abuelos o mami a buscarle y entonces ya se queda tranquila y correteando por la clase. 

Así que sí, nos ha dado una lección. Todos preocupados por si le pasaba lo mismo del año anterior, por si no soportaba el tener que ir por las mañanas y no estar con el papi o los abuelos, pero no, reconozco que lo está llevando genial y los informes que nos llegan del cole son realmente buenos. Estoy feliz de saber que es así. Estoy tranquila porque la gente que allí trabaja son unas auténticas maravillas y como he dicho antes, les agradezco su paciencia.

¿Y vosotros qué tal? ¿Cómo lleváis el periodo de adaptación al cole?