martes, 2 de junio de 2015

YA TIENE 11 MESES

Pues sí, mi pequeña monstruito tiene 11 meses. El sábado hizo 11 meses. Un bebé que crece muy rápido.

El tiempo pasa volando a su lado. No paras ni un momento y eso que no camina todavía, si caminara.... Uffff, no quiero ni pensar en ese día.

La pequeña se hace entender con sus lloros, con sus gritos de felicidad, con sus quejas, pero sobre todo se hace entender con el amor.

El viernes, un día antes de su 11 cumplemes, fuimos a la pediatra. Que por fin pude ir yo.
Lloró a mares, al final, su padre la sacó mientras me quedé hablando un momento con la pediatra de algunas dudas que teníamos.

La pediatra es una mujer que aunque sigue unos métodos más tradicionales, en algunas cuestiones, nos deja vía libre y no nos cuestiona a cada momento. Ella es de: no la pongáis de pie, hasta que ella no se levante. Podéis hacerle daño en la espalda. Es mejor el libre movimiento, pues se moverá cuando ella desee y esté preparada.

Es más de papilla que de BLW, pero sinceramente, el papi, que es quien está con la pequeña todos los días, también. Yo preferiría darle trocitos de nuestra comida, pero él tiene miedo a que se atragante. Pero ahora la pediatra me ha dado vía libre para ir dándole trozos, de vez en cuando. Eso no quita a que cuando estoy yo no le demos un trozo de pan o de galleta. Y le gustan. 

Este fin de semana, lo hemos tenido repleto de cumpleaños. Menos mal que el lunes era fiesta y ese día pude estar con mi marido y la peque todo el día. Solos. Algo que pasa muy poco. 

La peque está enamorada de los gatos. Neko no quiere ni verla. Totoro a veces se acerca (es algo masoquista). Ella lo coge, le tira del pelo y yo le enseño a que eso no se hace y que tiene que coger y acariciarlo. Por suerte, tenemos unos gatos que son un tesoro y se dejan hacer. Pero tengo claro que quiero que aprenda desde pequeña que a los animales no se les debe tener miedo, si no respeto y que además hay que cuidar de ellos.

Todo el mundo nos dice: ¿Aún no camina? Pues no señores, no camina. No quiere. No se siente preparada. Y no, no gatea. Su madre tampoco lo hizo y aquí estoy.
Ella hace la croqueta. Le encanta hacer la croqueta. Pero como no queremos que se llene de pelos y sobre todo que no se haga daño: papi la pone en la cama para hacer la croqueta y ella se lo pasa bomba. 

Hemos comprado una manta de juego, súper grande, para que tenga que moverse y coger las cosas. Creo que está algo mal acostumbrada. Sinceramente, pienso que durante estos meses le hemos dado todo en bandeja. Que se quejaba o lloriqueaba, ahí estaba un abuelo o un padre para darle lo que quería. Ahora le quitamos los juguetes y se los ponemos lejos. ¿Creeis que va a por ellos? por supuesto que no. Ella se queja, patalea y llora y al final, alguno abdica y le da lo que quiere.

Tenemos que ser fuertes. Pero pocos se resisten a esta carita de ángel.

Siempre he dicho, es amor de madre, pero la veo tan, tan, taaaaaan guapa. Pero parece que este fin de semana, nos lo han corroborado por todos los lados. 
La familia de mi marido en la fiesta de la bisabuela de la peque. Pero qué bonita es!!!. Que mofletes tan monos!!!!. Y así todo el mundo. Que sí, diréis, pero es familia, es normal que digan eso.
Debo decir que la familia de mi marido no te mata a elogios si no lo piensan. Y también debo decir que ninguno de sus tíos o primos, han visto a la niña antes de ese día (bueno sí, un par de personas, pero porque nos las encontramos dando un paseo y la bisabuela, que se la llevamos para que la conociera, que la mujer es mayor y tampoco puede moverse mucho, o eso dice ella).

La cuestión es que nos matan a elogios y mi marido dice: pues nada, nos ponemos a hacer niños bonitos y que nos paguen. Jajajajaja. Está loco, menos mal que lo conozco y sé que habla en broma, pero sí vi alguna cara alucinada. 

En fin, mi bebé ya no es tan bebé. En menos de un mes cumplirá un año. Le estoy preparando una super fiesta de cumpleaños. Mucha gente me dice: pero para qué tanto trabajo si no se entera. 
A lo mejor este año no se entera, pero es que esta fiesta no será solo ahora. Será cada año. Cada año tendrá la mejor fiesta que sus padres le puedan celebrar y me da igual que la gente vea demasiado trabajo. Yo solo veo el amor que le tenemos a esta pequeña, que por ella daría la vida. 

En un mes, 12 meses. En un mes, un año. Parece que fue ayer cuando todavía estaba embarazada y ahora mi bebé se convierte en una niña preciosa y pícara que rompe corazones allá por donde pasa. 
Y si no me creéis preguntarle a mi marido, que no quiere llevarla a pasear por el parque Güell, porque hasta los "guiris" se enamoran y los "acorralan". 

1 comentario:

  1. Hola. muchas felicidades a tu peque que ya se te hace mayor!!! el tiempo pasa volando.. Coincido contigo en que son nuestros hijos los que marcan sus pasos... cuando se sienta preparada ya se lanzará a andar y prepárate para esa agotadora etapa. Es un cielo de niña. Seguimos en contacto

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