miércoles, 28 de octubre de 2015

PROBLEMAS EN LA CONVIVENCIA EN VERANO. LO MALO DE LOS PUEBLOS Y DE SER MUCHOS

Hoy vengo a hablaros sobre los problemas que te puedes encontrar cuando tienes un pueblo al que ir, pero no una casa donde dormir y estás "de prestado".

En Trabazos la casa es para nosotros solos (La abuela, mis padres y nosotros). El hermano de mi madre tiene su propia casa en un pueblo cercano, igualmente, si quieren quedarse a dormir ellos o alguno de sus hijos siempre son bienvenidos y cabemos, aunque la familia va creciendo.


La casa necesita ciertos arreglos, que mi madre y mi padre han asumido desde hace tiempo, pues son los que viven en ella en verano, aparte de ser la casa que algún día será de mi madre (o mía). Ellos quieren hacer ciertas mejoras y yo no puedo estar más de acuerdo. Porque cuanto más crezco y mi familia también, más pienso en la buena idea de tener un pueblo para poder veranear. Sobre todo estos años que las vacas flacas han venido para quedarse raquíticas y no darnos nada de nada, ni para el verano. Gracias que tenemos donde hacer una pequeña escapada, porque creo que si no llevaría años, 5 o 6, en los que no veranearía fuera de Barcelona por culpa de ellas: las vacas flacas.


Después está la otra cara de la moneda. Prada. Donde la casa se tiene que compartir con toda la familia. ¿Qué hay de malo en ello? Pues sinceramente, no hay nada de malo. Y a la vez todo es: no malo, si no peor. Y entendedme. Quien me conoce, sabe bien que yo no quiero a mi familia. Yo la adoro. Mi marido siempre dice que no conoce a nadie más familiar que yo, pero llega un momento en que hay que plantarse y decir basta, porque una cosa es ser familiar y otra es joderte fastidiarte parte de las vacaciones por hacer feliz a unos pocos. No creéis? Pues este verano es el que me he plantado, delante de mis padres y he dicho: Hasta aquí hemos llegado.

En Trabazos tenemos una habitación para nosotros tres. Sea grande o pequeña es otro cantar. Pero puedo decir que tengo una habitación donde dejar mis cosas, donde dormir la siesta o donde simplemente saber que voy a estar ahí los próximos 5 días. Ya no hablo de otros aposentos de la casa como el baño, la cocina,... 

En Prada eso no pasa. Parece ser que algunas personas tienen su habitación propia y yo entiendo que mi padre y mis tíos, es decir, sus hermanos, tengan habitación. Sobre todo, la tengan, aquellos que como mi padre viven fuera y no tienen casa propia en el pueblo, porque como bien dice mi padre, esa es su casa también. Así que me quedo con que de 11 hermanos, 4 viven fuera de la provincia de Ourense, sea en ese pueblo  o en otro cercano. Una de esas hermanas, que vive en París, además tiene casa, desde hace muchos años, en un pueblo cercano y una casa nueva algo más alejada. Después están los tres hermanos (entre ellos mi padre, que viven en Barcelona). Ellos tres, ni que decir tiene, que junto a mi abuela y mi tía, la que cuida de mi abuela todo el año (hermana de ellos que sí tiene casa pero necesita dormir cerca de la abuela, porque como he dicho es su cuidadora) son los que deben tener habitación.

Y entonces... ¿Por qué todo esto? Pensaréis. Pues os cuento todo esto porque luego están los nietos. Se supone que los nietos hemos vivido en esa casa con nuestros padres desde que éramos pequeños. Hemos veraneado siempre allí desde la infancia. Los que viven allí mismo pocas veces se han quedado a dormir, venían para la fiesta a comer y pasar el día, que bien nos lo pasábamos! 

Pero qué pasa cuando la familia va creciendo? (Ahí dejo la pregunta a la que volveré luego).

Cuando yo era pequeña, aquello parecía una comuna hippie. Yo dormía en la misma habitación que mis padres, en un plegatín. Mi primo, dormía en la misma habitación que sus padres. Él tenía más suerte, tenía una cama como Dios manda en aquella habitación. 

Después estaban mis tíos de París y sus dos hijas. Ellos dormían en otra habitación. Todos juntos, en dos camas. Las niñas por un lado, los padres por el otro (cuando nació su hijo pequeño tenían la suerte de ya no tener que dormir mucho tiempo más allí, pero aún recuerdo algún verano todos juntos). Y por último otra de mis tías, con sus dos hijas y su marido. Dormían todos juntos en sus camas. Como podéis ver, la única que no tenía cama propia era yo. Pero pronto eso cambió, pues me "quedé" con la mini habitación de soltero de uno de mis tíos, con una cama pequeña y una mesita de noche. Se puede decir que me independicé de mis padres. Y esa habitación se suponía que era mía o de cualquier sobrino que quisiera dormir en ella. Así que sí. Dormimos varios en aquella habitación y nunca se me antojó quejarme. Además, yo por aquella época me llevaba genial con una prima de mi misma edad y me pasaba los días en el pueblo de al lado, quedándome a comer y a dormir en su casa, durante algunos días, aunque a mi padre no terminara de gustarle (pero las cosas del destino hicieron que mi prima y yo nos distanciaramos, por decirlo de una manera fina, y hoy día no nos hablamos. Bueno, en realidad ella no me habla a mi, porque yo no tengo ningún problema ni con ella ni con su familia. Incluso los invité a mi boda. Aunque aún estoy esperando que me digan si vienen, porque no me vale el mensaje en el contestador de casa de mis padres, que en la invitación aparecía mi número, no el de ellos :D :D :D ).

Poco a poco mis primos y yo crecimos. Empezamos la adolescencia y algunos eran más que adolescentes. Para haceros una idea. Soy de las que está (más o menos) en medio de los primos. Tengo 34 años y la mayor de mis primas tiene 10 años más que yo y la menor tiene 14 o 15 años menos que yo. Así que no somos pocos y nuestras edades varían bastante. Creo que somos unos veinte, si no cuento mal)


Mis tios de Paris dejaron su habitación años más tarde, para irse a veranear a un pueblo cercano en su propia casa (gente muuuuuuy lista). Y los demás, seguimos allí. Seguimos creciendo y con ello llega el momento de llevar amigos, parejas, maridos, hijos...


Aquí viene el problema, para mi.


Mis primas más mayores fueron las más listas. Este verano se lo dije varias veces. Ellas decidieron que no iban a estar a gusto allí. Por la falta de espacio, no solo para dormir, si no de espacio vital. Pensad que te levantas y ya hay gente por la casa, te vas a una habitación como el salón y no estás más de 5 minutos solo. Te quieres ir al baño y pienso que deberían poner lo de los tickets para pedir la vez, algunas veces. Además no hay día que no seamos menos de 15 para comer o cenar y eso es un día que no hay nadie. Porque normalmente viene gente. Mi padre tiene 10 hermanos, todos casados, todos con hijos y estos hijos con más hijos. Así que imaginaos lo que es juntarnos a todos o el 90%. El comedor ha sufrido 3 o 4 remodelaciones. Va creciendo conforme crece la familia.

Así que volviendo al tema, ellas decidieron que lo mejor era ahuecar el ala y dormir en otro sitio. Por suerte tenemos una de mis tías que tiene un hostal junto a su familia política. Así que durante unos años ellas llegaban y dormían en el hostal. Obviamente, pagando. Y aunque no era un lugar idílico, como me dijeron este verano, era un lugar perfecto para empezar, pues ellas estaban como nosotros, con bebés y en el pueblo y casi sin dinero.
Poco a poco empezaron a conocer más sitios y sé que han veraneado en un par de hoteles más hasta llegar al hotel donde van cada año. Donde las conocen y las saludan como a uno más allí dentro. Ellas están encantadas con el lugar y yo encantada por ser la persona que se lo descubrió, pues allí es donde me casé. Que gran sitio!!! seguro que algún día vuelvo allí a pasar unos días. 

Después está mi primo. Él, como yo, veranea en dos pueblos a la vez, desde que era pequeño. El de su madre y Prada, el de su padre. Ahora viaja con su familia, es decir: su mujer y dos enanas preciosas y divertidas.


Por último estoy yo. Yo he sido un espíritu errante. Supongo que llegó un momento en que decidí que no quería ir, sí o sí al pueblo. Tenía dinero y era joven para gastarlo en salir, pasarlo bien o irme de viaje con los amigos (como un super crucero que hice con Sandra. Aixxx, Sandra!!!! Tenemos que repetir YA!!!). Sin preocupaciones. Aunque tampoco viajé siempre que quise, que hubo veranos en los que me quedé a trabajar. 


Pero poco a poco vas creciendo y te vas dando cuenta que aunque te gusta viajar y quieres ir a más sitios, como mínimo quieres 10 días para pasarlos allí. Desconectar del mundanal ruido, ver paisajes preciosos, volver a ver a la gente de siempre, a tus primos-amigos, seguir sabiendo de todo el mundo. Pasando las fiestas más divertidas y familiares junto a los tuyos y desconectar, completamente el móvil.


Pero, ¿para poder hacerlo tengo que joderme fastidiarme la espalda?¿Dormir separada de mi marido? .... Se ve que sí.


Hace un par de años viví algo parecido a lo de este año. Mi marido y yo llegamos al pueblo. La primera noche, mis padres me dicen: Os cedemos nuestra habitación, pues en la pequeña no cabeis y solo queda la que está encima de la cocina (no me preguntéis porqué, pero esa habitación me da un miedo atroz desde que era pequeña), así que nos dispusimos a dormir en su habitación. Algo que agradezco a mis padres. Porque además mi madre tuvo problemas con la ropa, una barbacoa y la humareda que entró en aquella infernal habitación. A los pocos días, mi primo, su mujer y su hija, se iban así que quedaba aquella habitación vacía y mi marido y yo nos trasladamos un par de días antes de volver y así mis padres recuperaban su habitación.

Fue entonces cuando lo comenté por primera vez y dije que no era justo que algunos primos tuviera "su habitación" y otros pareciéramos espíritus errantes yendo de una a otra habitación (pues desde que estoy con mi marido, excepto en la habitación de la abuela y la que está encima de la cocina, hemos dormido en el resto).
Lo recuerdo como si fuera ayer. A mi padre se le llenó la boca diciendo que eso no era así. Que todo eso me pasaba por llegar siempre la última, pero allí, en aquella casa, nadie tenía habitación. Sí los hermanos, pero no los nietos y que el primero que llegara se quedaba con una habitación. En aquel momento mi marido, mi madre y yo le dijimos a mi padre lo equivocado que estaba. Pero él siguió cabezota en sus trece.

Llega este verano (el pasado no fuimos al ser la niña muy pequeña y hoy día me alegro de no haber ido). Con ello, como he dicho antes, la llegada a Trabazos. Unos días de descanso y relax. Nosotros solos y como mucho con mi tío y su familia (la pena es que no estuvieran también mis primas que no veo desde hace años). Y los últimos días a pasarlo con la familia de mi padre en Prada. 

Cuando llegamos las habitaciones estaban vacías. Solo la abuela y dos de mis tías tenían la suya. Pero las habitaciones de mis padres, y mi otro tío y su hijo estaban vacías, pues llegarían días más tarde desde el pueblo de mi tía. 
Así que esta vez había sido la primera en llegar. Claro que pretendía meterme en la "habitación de mi primo", pero mi padre y mi madre pronto me dijeron que fuera a dormir a la habitación de mi tío, que en la de mi primo ya habían colocado la cuna para su hija pequeña. 
Sí, con cara de pasta de boniato me quedé. Y mi marido y yo como buenas personas que somos, callamos y acatamos órdenes. Habitación pequeña con dos camas. Mi marido durmió en una él solo y en la otra, más bajita dormí yo con la peque. Y he de decir que aún siendo dos, dormí yo mejor que él. Porque encima las camas son cortas y se le salen los pies. Pobrete. Estuvimos dos días allí. Dos días hasta que una mañana viene mi madre y me dice: Recoge vuestras cosas y llévalas a mi habitación. Le pregunto el porqué y me dice que mi tío y su familia adelantan el viaje un día y que se vienen todos. 
Me alegro, hace días que no los veo. Pero eso significa que vuelvo a quedarme sin una habitación donde dejar mi humilde maleta y una cama donde dormir.
Entiendo que me tuviera que ir de aquella habitación. Entiendo que esa habitación es de un hermano, de mi tío y además venía la otra yaya, que ya está hecha a la cama de allí y no la vas a mover. Claro que lo entiendo!! no soy una niña de 5 años, ni de 2, ni de 18. Soy una persona que sabe lo que pasa. Pero por eso mismo, cogí a mi padre y se lo dije:
- Que sea la primera y la última vez que dices que el que primero llega se queda la habitación. Hay gente que tiene habitación y me alegro. Pero otra no. A ti te gusta que tu hija y tu nieta pasen los días contigo, igual que los demás. Pero estoy harta de pasarme los días, siempre que vengo, con la maleta de un lado a otro por no tener donde dormir. Este año no tengo la suerte de tener algo de dinero para irme a un hostal. Pero ten claro una cosa, haré lo posible para que el año que viene, mi marido, mi hija y yo, si venimos, tengamos una habitación en el hotel de As Chairas durante los 5 días que esté, porque no pienso volver a dormir aquí.

Ahora vuelvo a la pregunta que dejé en el aire: Qué pasa cuando la familia va creciendo? Pues pasa que es el momento en que los mochuelos emigren a otro olivo y no se cojan con fuerza a la rama, porque esta al final se rompe y es el momento en que los padres dejen volar. Y veas que te guste o no, algunos tienen su sitio y tu no. Que a algunos le montan su habitación y a otros no. Y encima que la gente se queje porque su maleta, durante un par de días que estás allí, se quede en el pasillo, porque la habitación pequeña, que tiene una cama está ocupada por mi marido, ¡manda narices!.


Porque sí señoras. Porque al final tuvimos que dormir separados. Porque yo dormí con la peque en la habitación de mis padres, que se fueron a dormir a casa de una de mis tías, y él se quedó durmiendo en la cama pequeña de la habitación más minúsucula, que encima tiene el somier roto. Pero eso sí, joer que rabia da tener que dejar las maletas en el pasillo y no encima de la cama abiertas para tener todo a mano. 


Así que sí. El pueblo es genial. La familia fabulosa, pero mientras ves que unos dan, otros solo reciben. Tengo una de mis tías que siempre dice que sus hijas duermen en el hotel porque no hay sitio, pero ellas irían a dormir al pueblo si lo hubiera (lo siento, permíteme que lo dude, ellas me dejaron claro que están muy a gusto donde están).


No tengo derecho a quejarme. Me dan casa y comida gratis. ¿Qué más puedo pedir? Eso es lo que me repito y le repito a mi marido cada año. 

Pero este año ha sido la gota que ha colmado el vaso y ahí está nuestra decisión. No sabemos si podremos o no ir el año que viene. Espero que sí. Pero si vamos los tres juntos, ya estoy ahorrando para coger la habitación en un hotel cercano. Donde además lo pasaremos en grande y no tendremos que estar 24 horas rodeados de gente. Algo que a los tres días, también te agobia. Sobre todo cuando tienes que hacer cola, para bañarte, bañar a la peque o poner la lavadora. 

2 comentarios:

  1. Las únicas veces que he dormido en la casa del pueblo de mi padre, en Alcuéscar (Cáceres), donde viven mis tíos fue para asistir a la boda de mi primo mayor y estuvimos tres noches estupendamente bien, también he estado un par o tres de noches en casa del pueblo de mi suegra en Montalbán (Teruel), también bien! Pero ahora con el peque no volvería, quiero menos kilómetros a mis espaldas y necesito mi independencia familiar, sé que los roces, aunque fueran para pocos días serían inevitables (sobre todo con mis suegros) y quiero evitarlo a toda costa. Ese es mi caso, no obstante, me alegra que tengáis casa en Prada y en Trabazos a pesar de las "cosillas esas" que siempre surgen en los núcleos familiares...besitos!

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    1. Nosotros tenemos la suerte de tener casa. Tenemos la suerte de tener un sitio donde ir, pero no tenemos la suerte de que siempre sea así. Y ahora con la peque, no puedo ir dando tumbos. De ahí que hayamos tomado la mejor decisión, creo yo, para todos. Porque así mis padres duermen donde deben y nosotros podemos descansar en un hotel. :)
      Gracias por el comentario.
      Saludos

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