miércoles, 20 de enero de 2016

ALIMENTACIÓN BEBÉS A PARTIR DE LOS 12 MESES

Hace unas semanas os hablé de la alimentación en bebés de 0 a 6 meses. Aquí. Y también de la alimentación de los 6 meses hasta los 12. Aquí.

Hoy toca la comida a partir de los 12 meses. Cuando nuestros peques cumplen un añito debemos empezar a introducir, poco a poco todo tipo de alimentos, siempre sin forzar y estando tranquilos. Podemos ir dejando los triturados, si no has practicado el métido BLW.

Normalmente el pediatra te dirá que ya puedes darle el huevo entero sin problemas, si no lo has hecho ya. Las carnes más grasas pueden entrar en su dieta. También es el momento de probar el jamón serrano, el queso, el pescado azúl, el cerdo,... Puedes darle algunas salsas, bechamel o incluso croquetas.
A la peque le encantan las croquetas, pero lo que le gusta es la masa de la harina, con la leche y los tropezones (sean de pollo, pescado o jamón), pero a quién no??!?!!?!?!?, la parte de fuera, te dice que te la comas tu con un contundente: NO!. 
Las frutas tropicales y más alérgicas no tienen que dar mayor problema: fresas, melocotones, kiwis, mango,... Así que es momento de darle a probar. Yo el otro día le di un kiwi por primera vez y parece que le gustó mucho. Eso sí, la mitad acabó estrujado y tirado en el suelo.
Pero siempre, SIEMPRE, que le des algo nuevo tienes que estar atento a que no le siente mal, tenga un sarpullido, ...

Personalmente, en el momento en que la enana cumplió 1 año empecé a darle de mi comida, aparte de la suya. A ella, como a todos los peques, le llamaba la atención mi plato y no el suyo con la papilla de siempre. Así que poco a poco le fui dando cositas que sabía que eran buenas y no le harían daño (un poco de pasta, algo de verdura cruda, carne (hamburguesas, albóndigas,...), sopa, ...). Además de introducir poco a poco los trozos y así ir dejando los triturados para otros momentos. Además de que en casa cocinamos siempre sin sal y con poco aceite, y en ese caso, siempre de oliva (de lo bueno, lo mejor).

Por supuesto la dieta debe ser variada y equilibrada como la nuestra. Aunque en ellos siempre tendremos más cuidado de que sea de esta manera, pues están en pleno desarrollo y por eso se debe evitar alimentos de bajo valor nutrititivo, que no aportan nada más que calorías (de las malas) a su cuerpo, tipo: Dulces y bollería industrial, con harinas refinadas, chocolates (si queréis darle, lo mejor es darle del negro, nosotros por ejemplo le damos del 70% cacao, nunca menos), bebidas azucaradas,...

También es bueno ir estableciendo un horario de comida para que ellos puedan asociar ese momento. Que sepan que todos nos sentamos a la mesa, comemos y disfrutamos de la compañía de quien nos rodea. 

El menú debe ser equilibrado durante todo el día. Por ejemplo, si tiene pescado a mediodía, no le des también por la noche, puedes ofrecerle algo de carne o una tortilla.

Nosotros entre semana no la forzamos a comer nada nuevo, si ella no lo pide. En cambio el fin de semana que solemos salir, ir a casa de los abuelos, siempre hay algo nuevo que puede probar. 
Ella, normalmente, a mediodía sigue con su verdura y su carne o pescado en una papilla. Cada vez más sólida. Después de la comida siempre se le ofrece algo de fruta y el día que no le apetece se le da un poco de pan con tomate, que le encanta. Y creo que es por el tomate, porque el pan solo no lo quiere y el tomate lo devora en todas sus vertientes.

Por la noche es otra historia... Al estar conmigo, y no querer darle otra vez la misma papilla, intento darle de lo que yo me prepare para cenar. Por ejemplo, si me preparo una ensalada de lechuga, tomate y pepino, a ella le pongo un tomate y un poco de pepino. Si de segundo me hago pollo, tortilla o un  trozo de pescado, intento hacer  un poco más y ponerlo en su plato. El día que le preparo pasta a su padre para cenar, siempre dejo un poco más para ponerle a ella en el plato. Le encanta la pasta. Pero ayer empezamos con algo nuevo. Una receta que me pasó mi cuñada que recuerdo que le encantaba a mi sobrino: pastel de salmón (o atún), una delicia que a los peques les encanta, porque lleva: bechamel, pescado, huevo y tomate frito natural. Todo casero, todo hecho de casa y que pinta!!!! no me pude resistir y comí un poquito. Ummm, estaba delicioso. Como el pastel es bastante grande, si no lo comes con varias personas, lo mejor es cortarlo en porciones y meter en el congelador, es una cena, sana y equilibrada, simplemente tienes que acordarte, esa misma mañana de sacarlo del congelador. Y por la noche, preparar una crema de verduras, una ensalada, sopa y de segundo este pastel, recién calentado. Una delicia, y es que los peques siempre se llevan lo mejor :)

Poco a poco irás viendo que tu bebé se siente más atraído por la comida y creo que el mejor aliciente es que se siente con vosotros mientras coméis. 
Nosotros solemos darle su papilla antes de comer nosotros. Después cuando nos sentamos a la mesa, suelo sentarla con nosotros y es el momento de darle trozos o parte de nuestra comida. El último día que estuvimos en casa de los yayos, la yaya preparó una paella para todos. Y aunque ella ya estaba algo constipada y no podía casi respirar, no le dijo que no al arroz, incluso se comía el arroz que apartaba para mi. Y ya no os digo nada de las gambas (dicen que es bueno esperar hasta los dos años para empezar a darle marisco, pero un día ella quiso probarlo y su padre y yo no vimos mayor problema en ello, así que decidimos darle. Y esto fue simplemente por seguir nuestro instinto). 

Así que en principio, si tu sigues una dieta sana y equilibrada, no hay problema de que todo aquello que prepares para ti se le pueda dar a tu bebé. Siempre tienes que tener más cuidado con la sal, el azúcar o el aceite, pero si todo es natural, fresco y sobre todo, hecho en casa, tu pequeñajo seguro que le encantará y será el momento en que pueda apreciar nuevos sabores y texturas. 

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