viernes, 20 de enero de 2017

CINE: CIBERBULLY

Hoy día el bullying (acoso) está a la orden del día. Y como madre que soy, me preocupa mucho que en un futuro mi hija pase por algo parecido.

Sinceramente cuando yo era joven, existía el acoso, porque desde el principio de los tiempos ha existido. Hemos tenido que lidiar con ello, pero al no existir las RRSS e internet en general, podíamos sentirnos "a salvo" en algunos momentos del día. Como por ejemplo, al llegar a casa y sentirte bien porque ya no tendrás que soportar que se metan contigo, se rían o te hagan alguna cosa.

Hace unos días paseándome por Netflix (ya sabéis lo fan que soy de esta plataforma de que cómo me ha salvado la vida de seriéfila y cinéfila con su amplia carta de variedades) vi un título: Ciberbully. En el resumen ponía: Le robaron su identidad por internet y le hicieron la vida imposible.

Solo de pensarlo, de verdad, me entran escalofríos. Enterada de lo que pasa en el mundo y como madre preocupada, decidí verla. Nosotras, como madres, tenemos que saber actuar ante esta situación y ver esos signos de aviso, si en algún momento nuestros hijos pasan por una depresión, acoso, o lo que sea. 



En esta película conoceremos a Taylor, una chica de 17 años que vive con su hermano pequeño y su madre divorciada. Va al instituto todos los días con sus amigas Samantha y Cheyenne.

Algunas personas de su entorno, compañeras sobretodo, se meten con ella con algunos comentarios, pero no pasa de ahí y ella los ignora, pero todo cambia el día que su madre, por su cumpleaños, le regala un portátil para ella sola.




No hay spoilers, propiamente dichos, pero sí explico partes de la película.

Como he dicho antes, al ser madre es un tema que tengo muy presente. Sé que mi hija todavía es pequeña, pero cada vez se empiezan antes con estas cosas, cada vez están más metidos en las redes, en el mundo de internet y nosotros, como padres, se nos puede escapar de las manos si no estamos atentos.


Taylor es una chica normal, vive una vida tranquila. Su madre, tiene la norma que el ordenador de casa, está a la vista de todos y además tiene control parental instalado por si pasa cualquier cosa. Para una adolescente que acaba de cumplir 17 años eso no es lo mejor del mundo. Todos hemos pasado por esa etapa de mi madre no me comprende. 

El día de su cumpleaños la gran sorpresa es que le regala un portátil. Ella piensa que puede tener trampa, pero no es así: su madre confía en ella y por ello le regala el portátil, para que pueda empezar a escribir ya que le ha dicho muchas veces que quiere ser periodista. Presionada por sus amigas y el entorno del instituto, decide abrirse una página en una red social, donde todos los compañeros están metidos. En un principio tontea con las amigas y recibe visitas y comentarios que del chico que le gusta del colegio. Un día, recibe una solicitud de amistad, de un chico que no conoce. Por la foto es un chico atractivo y le ha dejado un bonito mensaje, por supuesto sus amigas dicen que lo acepte y ella lo hace ilusionada.

Poco a poco habla con este chico por la red social, le cuenta sus más íntimos secretos. Y se siente feliz. Aunque en el instituto "la abeja reina" siga metiéndose con ella o suelte algún comentario hiriente, estando con sus amigas y sabiendo que le gusta a un chico, pues no le repercute demasiado.

Pero todo eso cambia. De la noche a la mañana empieza el acoso y derribo. Alguien se mete en su perfil, cambia el estado como si fuera ella y con ello empiezan los comentarios, las burlas y sobre todo los insultos. Taylor no puede llegar a creerse que eso le esté pasando a ella y empieza un calvario. Por supuesto, no quiere explicárselo a su madre, sabe que le quitará el portátil, pero al final se entera. De sus amigas, Cheyenne pronto se desmarca, en el momento en que ve que puede ser blanco de burlas por ir con ella, no quiere ni acercarse. Samantha sigue a su lado, pero hay momentos en los que las amigas tienen sus roces.


Cuando todo parece estar más o menos tranquilo, aunque siguen con las burlas, el chico misterioso con el que Taylor había hablado suelta un bulo por la red. Y ahora sí, es el momento en que su mundo se desmorona. Todo a su alrededor le sobrepasa y lo peor de todo es que nadie hace nada. Los que se dan cuenta, miran hacia otro lado y los acosadores de siempre se ceban con ella hasta más no poder.


Llega el momento máximo del aguante de esta adolescente y decide grabar un vídeo, donde poco más o menos, da a entender que se quiere suicidar. Su amiga lo ve y va corriendo a su encuentro mientras llama a su madre, la cual llama a los sanitarios. Se la encuentran en el baño, intentando abrir el bote de pastillas para suicidarse. Lo iba a hacer. La presión y el desasosiego era tal que ella no vio otra salida.


Desde ese momento, su madre (que en un principio puede sentirse derrotada y como la peor madre del mundo porque a su hija le ha pasado esto y no se ha dado cuenta) lucha con uñas y dientes para saber qué ha pasado y saber quién es el responsable máximo, además de hablar con altos cargos para que cambien la ley contra el acoso por internet. 


Cuando estaba viendo la película y veo como la madre acude al director del instituto que le dice que no puede hacer nada, porque el consejo escolar lo permite. Cuando va a casa de la máxima acosadora de su hija, para hablar con sus padres y se encuentra con un padre-abogado que le dice que su hija no hace nada malo, solo expresar su opinión y está en todo su derecho gracias a la segunda enmienda (libertad de expresión). Cuando va a hablar con un político para que intente cambiar la ley y no hace nada, solo desentenderse. En ese momento sentía desasosiego, pero sobretodo IRA. Ira porque todo el mundo puede resguardarse en internet y decir lo que quiera que no le pasará nada.


Taylor poco a poco va saliendo del agujero, pero para ello acude a un grupo de apoyo, donde ve que ella no es la única que sufre acoso. Allí les dan las herramientas para combatir todo este tipo de problemas. Me resultó interesante este punto, pues se dan puntos importantes y que deberíamos tener presentes.


Os dejo las recomendaciones que nos dan para no ser víctima del acoso cibernético:


  • No contestes a las provocaciones. Es mejor ignorarlas, porque así se cansarán al ver que no dices nada.
  • Si te molestan, desconéctate. Pide ayuda y sobre todo, bloquea a la persona en cuestión. Sobre todo si hay amenazas graves, no dudes en decírselo a un adulto.
  • No facilites tus datos personales, así te sentirás más protegido y no tendrán nada con lo que hacerte sufrir.
  • Si te acosan, guarda las pruebas. Capturas de imagen, imprimir conversaciones. Lo que sea.

Y a vosotros... ¿estáis familiarizados con el tema? ¿Ya tomáis precauciones en casa? ¿Cuáles? Contadme

1 comentario:

  1. Interesante, como dices, nuestros pekes aún son pequeños, pero es un tema que está ahí y a mí también me preocupa; la apunto a mi lista "to-see" de Netflix.

    ResponderEliminar