viernes, 3 de febrero de 2017

POLÉMICAS DECLARACIONES. MADRES ENFRENTADAS

Al principio pensé en no decir nada. Muchas madres y bloguers ya habían escrito lo que realmente piensan y pensé... tampoco es que importe mucho. Pero después de pensarlo y ver algunos comentarios en facebook he decidido decir la mía.

Lo que yo pienso. Que no es un pensamiento universal. Que no tengo la razón. Es simplemente mi opinión sobre el tema.

Siempre he querido ser madre. Desde que era joven soñaba con ser madre. Siempre me han gustado los bebés, siempre me han gustado los niños y los jóvenes, aunque en algunos momentos tienes ganas de arrancarles la cabeza, también me gustaban. Así que sí, siempre quise ser madre. Ese gen que dicen que tenemos las mujeres yo lo tenía.
Mi madre fue madre joven. A los 19 años me traía a este mundo. Y aunque de pequeña no me hacía mucha gracia que me confundieran con su hermana pequeña, hoy día me siento orgullosa de que sea joven, porque además de dejar boquiabierto a más de uno, me siento orgullosa, que con la edad con la que me tuvo saliera, junto con mi padre (esto es un juego de dos), adelante y me criara.
Siempre quise tener un@ herman@ pero el destino no quiso. Cuando yo tenía 12 años, se quedó embarazada. Aquellas súplicas de pequeña con que quería un hermanito por fin dieron sus frutos. Pero, como he dicho antes, no pudo ser, porque tuvo un aborto natural a los cinco meses de gestación. 

Cuando pensaba en la maternidad, siendo joven, me imaginaba que sería como en las películas. Tener un bebé sería todo felicidad y vida de color de rosa. Pero conforme fui creciendo vi que la realidad era bien distinta. Igualmente, mis ganas de ser madre no decrecieron y si fui madre con 33 años y no antes, fue porque no pude, por situación personal y sobre todo monetaria. Al final, mi medio limón (que también tenía unas ganas locas de ser padre) y yo nos tiramos a la piscina. Y al tercer intento llegó nuestra lentejita. 

Sí, soy de esas madres que son madres desde el momento que ven las dos rayitas en el palito o la palabra embarazada, con las nuevas tecnologías. Pasaron los meses y mi amor por mi hija fue creciendo. El día que supimos que era niña, creo que casi todos lloramos de felicidad. Cuando supimos que estaba bien en cada ecografía lo mismo y cuando nos dijeron que mi leve pérdida de sangre no había dañado a la pequeña, también nos quedamos tranquilos. Dos semanas antes de mi FPP, Carlota decidió venir al mundo en un parto exprés, que ya teneis relatado en el blog. Y a partir de ahí, se suponía que esa vida de color de rosa iba a venir. 

Pero no, no fue así. Por suerte, durante el embarazo fui leyendo y empapándome de todo lo que pude y supe lo que era el puerperio antes de pasar por él. El verdadero, el que te explica una madre que además es tu amiga y te dice como lo pasó ella y que a cada una nos viene como nos viene y que no tiene ni que ser peor, ni mejor. Os dejo un post que escribí sobre ello, aquí.

Esta semana se ha hablado mucho de la periodista Samantha Villar después de las declaraciones que han sacado varios medios de comunicación tras la presentación de su libro. 
Pienso que la campaña de marketing le está saliendo estupendamente, gracias a todas las madres que se han sentido ofendidas y que han ido dando bombo y platillo con sus comentarios. 
Pienso que Samantha tiene derecho a decir lo que piensa, aunque no nos guste. Sí, a mi tampoco me gustó muchas de las cosas que dijo y no las comparto. Pero en otras la entiendo, incluso en algunos momentos yo llegué a pensar como ella en algunas cuestiones. Pero eso ¿me hace ser peor madre?

Sinceramente estoy harta de estas guerras entre madres, ya sabéis, los que me leéis, que he hablado varias veces sobre el tema. Nos faltamos al respeto, nos sentimos superiores, nos creemos que tenemos la verdad absoluta y no. No es así. Cada madre, cada niño, cada persona, es completamente diferente a otra en pensamiento y en acciones, pero por ello no es mejor ni peor. 
Sí, Samantha dijo cosas, como que tener hijos quita calidad de vida. Creo que cada uno entiende lo que es calidad de vida a su manera. A mi mi hija me ha quitado horas de sueño y sí, lo entiendo como calidad de vida. Pero si pongo los pros a un lado de la balanza y los contras en otro (como la falta de sueño), puedo decir que los pros ganan.

Para mi, ser madre ha supuesto un cambio importante. Sí, es lo que quería, pero no por ello estaba preparada para lo que se me venía encima. Lo pasé realmente mal en un principio y agradezco a todo mi entorno cercano, marido y padres, que estuvieron a mi lado, intentando que todo fuese de la mejor manera posible. No sé si Samantha ha tenido esa suerte, o ha estado más sola con dos bebés a su cargo. Pero sentirte apoyada y arropada es muy importante.

Otra cosa que dijo es que no es como se lo habían contado, ni ella pensaba. A ver, seamos sinceras, la maternidad está muy idealizada. Por suerte, cada día se va extendiendo más el hecho de decir la verdad y existen madres que no tienen tapujos de decir que su maternidad no es perfecta y que están agotadas o cabreadas o lo que sea, sin importar lo que piensen. Porque sí, somos humanas y nosotras también tenemos un límite. 

Hace unos meses leí un post en el que hablaban de la maternidad idealizada y del postureo. Veo mucho, en las RRSS, todo este postureo, sobre todo en instagram, donde muchas madres solo enseñan lo bueno y lo bonito de su maternidad, la idealizan de manera que las demás podamos llegar a pensar que a nuestra maternidad les falta algo. Sí, alguna vez lo pensé, hasta que me senté y me di cuenta de que no es así. A ellas les gusta enseñar solo lo bueno, pero me juego lo que querais que no siempre es un camino de rosas, si lo es, POR FAVOR, explicadme el secreto. A mi me gustan las madres terremoto, las que explican la verdad, el como se sienten y Samantha es lo que ha hecho.

Lo que menos me gustó de lo que dijo fue que por presión de su alrededor había accedido a ser madre. A ver... ¿de verdad? ¿Con 40 años? Si no quieres ser madre no lo eres. Conozco a muchas chicas que no quieren ser madres. Somos amigas y sé que adoran a mi hija, pero ellas, siempre me dicen, me gusta mi vida tal como está, no quiero ser madre, aunque siempre me preguntan qué cuando lo voy a ser. 
Estoy harta de estas preguntas indiscretas. Harta de que la gente se quiera meter en vidas ajenas. Harta de que pregunten, y cuándo te casas. Cuándo vas a tener un hijo. Cuándo el siguiente. Se te va a pasar el arroz.

Nosotras somos conscientes de lo que queremos y podemos elegir. Podemos decidir si ser madres es lo que queremos, si queremos vivir en pareja, si queremos casarnos o estar solas. Alguna de estas conocidas sí me ha dicho que está cansada y se siente presionada por los comentarios, pero si realmente no quieres ser madre. No seas madre porque te lo pinten como lo mejor del mundo, porque no. NO VA A SER LO MEJOR DEL MUNDO.
Sí, tu vida cambiará. Será diferente. Tus prioridades cambiarán. Y si  tu vida te gusta tal y como está... A palabras necias, oídos sordos.
Yo sabía que quería ser madre y he sido madre. ¿Me gusta? Sí. ¿A veces me sobrepasa? Por supuesto. ¿Volvería atrás si pudiese? No. Yo sé que ahora que conozco a mi hija, que ha crecido dentro de mi, que hemos vivido ciertas cosas únicas juntas, no podría vivir mi vida sin ella. Porque ella me ha hecho cambiar, para mi, a mejor. Ella me hace ponerme a prueba. Ella simplemente, vino a dar color a mi vida gris. 
Pero si tu tienes una vida plena, feliz, llena de luz y de color y no te planteas ser madre, en serio... no lo seas por lo que digan. Vive feliz y sigue así. 

Lo único que yo pido, es que nos respetemos. Las que son madres, las que no lo son, las que quieren serlo, las que no quieren serlo. Las que dicen que todo es perfecto y las que se quejan de que su vida no es pinterest. Así, pienso yo, podríamos vivir mejor.

¿Estoy de acuerdo con sus declaraciones? Pues en muchos aspectos pienso todo lo contrario, como he dicho, pero ella es libre de decirlo, y creo que naturalizar la maternidad, llevarla a un terreno más terrenal, no idealizarla, explicar tanto lo bueno como lo malo e intentar apoyarnos las unas en las otras es lo mejor.

¿Lo conseguiremos algún día? Sinceramente creo que en la sociedad en la que nos ha tocado vivir no. Lo veo complicado, porque aquí se premia al más competitivo y se deja de lado la humanidad de cada uno. 

2 comentarios:

  1. Yo no coincido del todo con Samantha, de hecho pienso que es solo marketing como bien dices. Para mí, ella no está diciendo nada extraordinario, solo que ha tenido el valor de decirlo a los cuatro vientos y yo, la verdad, aprecio mucho esto. Aprecio a las madres que son sinceras y hasta crudas en sus relatos porque cuando estaba embarazada, me confundía mucho todas esas embarazadas derrochando felicidad. SAaludos!

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    1. Muchas gracias por tu comentario.
      Ahí está, ella lo ha dicho en voz alta, pero ha dicho cosas que para mi no son ciertas, como mínimo en mi maternidad. Solo pienso que si es así como ella piensa, las demás no podemos hacer un juicio de valor a la ligera, aunque estemos en contra
      Y sí, pienso que esto es una estratagema de márketing para comprar su libro. Porque han conseguido que muchas madres no quieran ni verlo, pero también han conseguido ser noticia, estar en boca de todos y quieras o no, despierta curiosidades en algunas.
      Saludos

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